chucho - [commonpeoplemusic.com]

El día 11 de junio de 2005 un ángel, encarnado en un perro callejero, y del que únicamente conocemos su turbio apellido, decidió hacer una última parada en el polvoriento camino.
A modo de despedida, la banda Chucho, oficialmente separada unos meses atrás, plegó definitivamente las alas, dispersando a sus miembros hacia una retirada en peregrinación por el desierto manchego.
Chucho dejaba de existir como grupo, y para ello ofrecieron un último concierto-despedida en casa, cerrando el concurso-memorial Alberto Cano en la Caseta de los Jardinillos de la ciudad de Albacete.
A la 1.25 de la madrugada comenzaron los acordes de una de las mejores canciones que jamás compuso Fernando Alfaro: De aire. Tras unos problemas de sonido, comenzaría la operación imposible a corazón abierto de Cirujano Patafísico, que sanó las almas de todos los fieles que allí nos congregamos con el único fin de intentar saciar nuestro vicio de siempre. La banda pronto engrasó la maquinaria y ya en Gran Angular todo sonó a la perfección, Javier Fernández Milla aporreando la batería, el bajo afilado de Juan Carlos Rodríguez, la guitarra hiriente de Miguel Ángel Gascón, así como los teclados del omnipresente Emilio Abengoza.


El riff de Gran Angular supuso el comienzo de una de las noches más locuaces de Alfaro que recuerdo. En su labor de mando el Capitán en alta mar parecía más animado que nunca y procedió a desvelar secretos a voces como El secreto de la ciencia, decid A decid MOR…. AMOR. Con este clima de sentimientos a flor de piel no podían faltar las viñetas de Koniec (Sinnamon, 2004) y susurrando por nuestra piel tocaron Se para posteriormente descorchar esos vinos de reserva, que bebió hace tiempo el maestro Bowie, y cuyos efectos todavía perduran en mi mente. En una noche tan especial, no podrían faltar a la cita de personajes habituales, la primera fue un antigua y peligrosa compañera de viaje como Alicia Rompecuellos, ven padre Karras y toca Calypso!!! Fue uno de los momentos mágicos de la noche y Alfaro introdujo en escena al miembro que faltaba de Chucho: Isabel León, para que nos diéramos cuenta que sería tremendamente difícil hacernos olvidar el escozor de aquel momento, ya que no podríamos borrarlo ni recurriendo a un baño en el Mare Nostrum.
Las canciones se sucedían a buen ritmo, y Chucho no podían, ni debían olvidarse de grandísimos capítulos en la historia de la banda como Mi padre y La religión, otra de mis favoritas. Volvió Isabel para acompañar en los coros a Alfaro, que emanaba AMOR crudo, como queriendo agradecer la historia común vivida a los miembros de su banda y a sus seguidores. El hombre que tenía una oscura y lasciva Visión Rayos-X, y ese coro con Isabel, precedieron la Sal que quedaba en el mar de rencor que había supuesto el debut para la multinacional Virgin (Sal-ep, 1997), del perro callejero (entonces con tres cabezas).
Cercana ya la hora de actuación, trataron de agarrarse a Ricardo Ardiendo, donde quiera que esté. Una vez analizado a posteriori, este orden en el repertorio, era necesario para seguir introduciendo personajes, en este caso perdedores, como el que narra la historia de Abre todas las ventanas, y que perdurarán a lo largo del tiempo, no pudiendo formatearlos ni comprando una ficha para el Túnel de lavado, el mismo túnel que debería auto-reciclar nuestras almas.
Casi sin que nos diéramos cuenta, apareció de la nada Una f-foto tuya, la que sembró la duda y la que conscientemente volvió a confirmar, lo que todos los peregrinos desde diferentes moradas de la piel de toro sabíamos, que Fernando es uno de los mejores compositores (ojo!, letra y música) de la historia de la música popular en este país. Sobre el escenario, la persona temblorosa, nerviosa que tartamudea, se transforma en el inflahéroe, en el ángel turbio, que pisa el acelerador de la camioneta conociendo que su Turbo-Hell, es único y cuyas marcas en el asfalto perdurarán durante el resto de nuestras vidas.
Casi sin que nos diéramos cuenta, apareció de la nada Una f-foto tuya, la que sembró la duda y la que conscientemente volvió a confirmar, lo que todos los peregrinos desde diferentes moradas de la piel de toro sabíamos, que Fernando es uno de los mejores compositores (ojo!, letra y música) de la historia de la música popular en este país. Sobre el escenario, la persona temblorosa, nerviosa que tartamudea, se transforma en el inflahéroe, en el ángel turbio, que pisa el acelerador de la camioneta conociendo que su Turbo-Hell, es único y cuyas marcas en el asfalto perdurarán durante el resto de nuestras vidas.
De forma breve se despiden con un adiós que servirá como punto y seguido para enlazar con los bises. ¿bises? Con la BSO de la película de Spielberg Jaws de fondo, tomaron un respiro y volvieron con la crudeza de Extrarradio, capítulo necesario y redentor de los extensos diarios de petróleo (Chewacca, 2001-2002). Puestos a rebuscar en al pasado tocaron Mi Anestesia, que tampoco podía faltar a la cita, y vino para follarnos con su muerte desgarradora y lenta. Tras el cóctel de sensaciones que imprimieron chucho en su primera parte del concierto, llegó el momento místico que aderezado con efectos especiales fueron encargados in-situ al Padre Lluvia. El Aguacero al infinito solapado con Mi vida con fiebre de Tejido de Felicidad (Virgen-Chewacca, 1999) fue, sin duda alguna, el momento místico-espiritual de la noche.

Cuando empieza a llover Miguel Ángel levanta las manos y pide más lluvia, el resto de mortales secundamos su iniciativa y pedimos más (no me acuerdo ya de las que cayeron). Este podría haber sido el final del concierto y todo el mundo hubiera quedado contento, pero Chucho no nos podían dejar tirados así y tenían acumulada mucha más energía para derrochar, tras varios meses sin tocar en directo. Suena la batería con Qué condenadamente negra es la noche si no estás, Juan Carlos sigue el ritmo y confirma que todavía hay más sorpresas preparadas. Esto no era el fin y con algunas miradas cómplices asentimos en que mereció la pena venir.
Tras un mínimo parón, vuelven con el segundo bis para atacar otra de las mejores historias de chucho, la moto que suena como Samuel Barber (sin dj Tiesto cerca, claro), y con unos arreglos sampleados de cuerda que nos transportaron de nuevo a una sensación artificial que nunca tendremos, recorrer El mundo en un segundo. Sigue la felicidad con la Revolución celular que provoca el AMOR y con el secuenciador de lodo, que pidieron prestado y no han devuelto todavía, y con nombre de androide El detonador EMX-3.
Llega la apoteosis con sus dos singles más directos, primero empezaron con La mente del monstruo donde la gente danzaba con o sin ropa, saltaba y gritaba sabiendo que la vida duele, y que aunque la historia llamada Chucho haya terminado, sus integrantes ya trabajan en otras distintas (que pronto desvelarán). Posteriormente tocaron el cielo, sin pasar por el limbo, con Magic (Johnson), que no podría faltar para cerrar una noche inolvidable, y aquello fue la explosión, lo único que recuerdo es gritar ….TODO EL AMOR DEL MUNDO, LO DERROCHAREMOS TU Y YO, CADA SEGUNDO DEL TIEMPO QUE NOS QUEDA POR VIVIR…..
Sin embargo, y como anunciaban los más optimistas, subieron para hacer un tercer bis que inició la Erección del alma (espontánea, claro) que sirvió como empalme canino entre el Medio-Perro follador de gatos y el Perruzo con sed, hambre y ganas de meter rabo. El perro se resistía a morir y dio sus últimas dentelladas, así nos entregó en sagrada comunión sus últimas gotas a modo de eyaculación con Esto es mi Sangre rescatada de su primer auto-editado ep (Limbo Starr, 1996). Cuando parecía que todo había terminado nuestras caras denotaban que acabábamos de presenciar uno de los mejores conciertos de nuestras vidas. Pero gracias a dios, no estaba todo dicho.
El perro volvió a revolverse en su agonía con un cuarto bis!!!!, no podía irse al infierno de los canes sin antes dejarnos la marca de sus colmillos enrabietados con una de las primeras canciones que habían compuesto una década antes Inés Groizard, la caldera del diablo, vientre, barriga y mundo. Dos horas y media después del inicio y tras 33 canciones, que repasaron en amplitud y profundidad la inolvidable trayectoria de este grupo, se bajaba el telón definitivamente. La colección de amigos, fans y simpatizantes tendremos para el recuerdo las f-fotos, las imágenes y el audio grabado para la posterior edición de un próximo disco en directo y quizá un DVD conmemorativo.
Hasta siempre Chucho!!!
Hasta siempre Chucho!!!
Tracklist Completo
De aire
Cirujano
Patafísico
Gran
Gran
Angular
Capitán en Alta mar
Capitán en Alta mar
El secreto de la ciencia
Se
Esos vinos de reserva
Alicia Rompecuellos
Mare Nostrum
Mi Padre
La religión
Visión Rayos-X
Sal
Ricardo Ardiendo
Abre todas las ventanas
Túnel de lavado
Una f-foto tuya
Un ángel turbio
(Bis 1)
Extrarradio
Mi anestesia
Aguacero al infinito
Mi vida con fiebre
Qué condenadamente negra
(Bis 2)
El mundo en un segundo
Revolución
El detonador EMX-3
La mente del monstruo
Magic
(Bis 3)
Erección del alma
Medio-Perro
Perruzo
Esto es mi sangre
(Bis 4)
Inés Groizard

1 Comments:
Me han saltado las lágrimas leyendo las palabras hacia el concierto de chucho, y los post del blog.
Chucho me ayudó a emocionarmemente con el amor, proyecté mis experiencias en sus letras, ponía tejido de felicidad en casa, cerraba los ojos, y me imaginaba todo lo bueno que podría pasar si ella me quisiese. Le dejaba el disco a ella, lo ponía, y se convertía en el disco de su vida, y de la mia.
Tejido de felicidad fue el puente para nuestro amor. Tras cinco años intentando que me amara, me amó. Y Chucho siempre estuvo alimentando la ilusión por nuestro amor, más que carnal.
Ahora estamos juntos desde hace 4 años, y te agradecemos chucho, que fueses un buen consejero emocional en todo este tiempo.
un abrazo.
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