miércoles, julio 20, 2005

Redneck Cassanovas

Redneck Cassanovas es el nuevo grupo de Miguel Angel Gascón (guitarra, lap steel, voces), Juan Carlos Rodríguez (guitarra, voces), Adolfo Ruiz (contrabajo, voces) y Juan Fresneda (mini-batería, voces).

A los dos primeros elementos hemos podido localizarlos a primera vista en Chucho, caudillos del pop bastardo nacional, grupo al que llegaron tras curtirse en mil batallas con Crème Brûleé o República Gorila respectivamente.

Los dos segundos provienen de Jett Darren and the Doggone Riders, monarcas del 50’s wild rockabilly y actualmente en Charlie Hightone and the Rock-its, impresionante banda que prepara el lanzamiento de su primer disco.

¿Qué demonios surgirá de tan extraña reunión?

Permanezcan atentos...

[+ info: rdnck.com ]

sábado, junio 25, 2005

chucho - [commonpeoplemusic.com]

chucho | conciero despedida | 11 junio 2005

El día 11 de junio de 2005 un ángel, encarnado en un perro callejero, y del que únicamente conocemos su turbio apellido, decidió hacer una última parada en el polvoriento camino.

A modo de despedida, la banda Chucho, oficialmente separada unos meses atrás, plegó definitivamente las alas, dispersando a sus miembros hacia una retirada en peregrinación por el desierto manchego.

Chucho dejaba de existir como grupo, y para ello ofrecieron un último concierto-despedida en casa, cerrando el concurso-memorial Alberto Cano en la Caseta de los Jardinillos de la ciudad de Albacete.

A la 1.25 de la madrugada comenzaron los acordes de una de las mejores canciones que jamás compuso Fernando Alfaro: De aire. Tras unos problemas de sonido, comenzaría la operación imposible a corazón abierto de Cirujano Patafísico, que sanó las almas de todos los fieles que allí nos congregamos con el único fin de intentar saciar nuestro vicio de siempre. La banda pronto engrasó la maquinaria y ya en Gran Angular todo sonó a la perfección, Javier Fernández Milla aporreando la batería, el bajo afilado de Juan Carlos Rodríguez, la guitarra hiriente de Miguel Ángel Gascón, así como los teclados del omnipresente Emilio Abengoza.

chucho | conciero despedida | 11 junio 2005

El riff de Gran Angular supuso el comienzo de una de las noches más locuaces de Alfaro que recuerdo. En su labor de mando el Capitán en alta mar parecía más animado que nunca y procedió a desvelar secretos a voces como El secreto de la ciencia, decid A decid MOR…. AMOR. Con este clima de sentimientos a flor de piel no podían faltar las viñetas de Koniec (Sinnamon, 2004) y susurrando por nuestra piel tocaron Se para posteriormente descorchar esos vinos de reserva, que bebió hace tiempo el maestro Bowie, y cuyos efectos todavía perduran en mi mente. En una noche tan especial, no podrían faltar a la cita de personajes habituales, la primera fue un antigua y peligrosa compañera de viaje como Alicia Rompecuellos, ven padre Karras y toca Calypso!!! Fue uno de los momentos mágicos de la noche y Alfaro introdujo en escena al miembro que faltaba de Chucho: Isabel León, para que nos diéramos cuenta que sería tremendamente difícil hacernos olvidar el escozor de aquel momento, ya que no podríamos borrarlo ni recurriendo a un baño en el Mare Nostrum.

Las canciones se sucedían a buen ritmo, y Chucho no podían, ni debían olvidarse de grandísimos capítulos en la historia de la banda como Mi padre y La religión, otra de mis favoritas. Volvió Isabel para acompañar en los coros a Alfaro, que emanaba AMOR crudo, como queriendo agradecer la historia común vivida a los miembros de su banda y a sus seguidores. El hombre que tenía una oscura y lasciva Visión Rayos-X, y ese coro con Isabel, precedieron la Sal que quedaba en el mar de rencor que había supuesto el debut para la multinacional Virgin (Sal-ep, 1997), del perro callejero (entonces con tres cabezas).

Cercana ya la hora de actuación, trataron de agarrarse a Ricardo Ardiendo, donde quiera que esté. Una vez analizado a posteriori, este orden en el repertorio, era necesario para seguir introduciendo personajes, en este caso perdedores, como el que narra la historia de Abre todas las ventanas, y que perdurarán a lo largo del tiempo, no pudiendo formatearlos ni comprando una ficha para el Túnel de lavado, el mismo túnel que debería auto-reciclar nuestras almas.

Casi sin que nos diéramos cuenta, apareció de la nada Una f-foto tuya, la que sembró la duda y la que conscientemente volvió a confirmar, lo que todos los peregrinos desde diferentes moradas de la piel de toro sabíamos, que Fernando es uno de los mejores compositores (ojo!, letra y música) de la historia de la música popular en este país. Sobre el escenario, la persona temblorosa, nerviosa que tartamudea, se transforma en el inflahéroe, en el ángel turbio, que pisa el acelerador de la camioneta conociendo que su Turbo-Hell, es único y cuyas marcas en el asfalto perdurarán durante el resto de nuestras vidas.


De forma breve se despiden con un adiós que servirá como punto y seguido para enlazar con los bises. ¿bises? Con la BSO de la película de Spielberg Jaws de fondo, tomaron un respiro y volvieron con la crudeza de Extrarradio, capítulo necesario y redentor de los extensos diarios de petróleo (Chewacca, 2001-2002). Puestos a rebuscar en al pasado tocaron Mi Anestesia, que tampoco podía faltar a la cita, y vino para follarnos con su muerte desgarradora y lenta. Tras el cóctel de sensaciones que imprimieron chucho en su primera parte del concierto, llegó el momento místico que aderezado con efectos especiales fueron encargados in-situ al Padre Lluvia. El Aguacero al infinito solapado con Mi vida con fiebre de Tejido de Felicidad (Virgen-Chewacca, 1999) fue, sin duda alguna, el momento místico-espiritual de la noche.


chucho | conciero despedida | 11 junio 2005

Cuando empieza a llover Miguel Ángel levanta las manos y pide más lluvia, el resto de mortales secundamos su iniciativa y pedimos más (no me acuerdo ya de las que cayeron). Este podría haber sido el final del concierto y todo el mundo hubiera quedado contento, pero Chucho no nos podían dejar tirados así y tenían acumulada mucha más energía para derrochar, tras varios meses sin tocar en directo. Suena la batería con Qué condenadamente negra es la noche si no estás, Juan Carlos sigue el ritmo y confirma que todavía hay más sorpresas preparadas. Esto no era el fin y con algunas miradas cómplices asentimos en que mereció la pena venir.

Tras un mínimo parón, vuelven con el segundo bis para atacar otra de las mejores historias de chucho, la moto que suena como Samuel Barber (sin dj Tiesto cerca, claro), y con unos arreglos sampleados de cuerda que nos transportaron de nuevo a una sensación artificial que nunca tendremos, recorrer El mundo en un segundo. Sigue la felicidad con la Revolución celular que provoca el AMOR y con el secuenciador de lodo, que pidieron prestado y no han devuelto todavía, y con nombre de androide El detonador EMX-3.


Llega la apoteosis con sus dos singles más directos, primero empezaron con La mente del monstruo donde la gente danzaba con o sin ropa, saltaba y gritaba sabiendo que la vida duele, y que aunque la historia llamada Chucho haya terminado, sus integrantes ya trabajan en otras distintas (que pronto desvelarán). Posteriormente tocaron el cielo, sin pasar por el limbo, con Magic (Johnson), que no podría faltar para cerrar una noche inolvidable, y aquello fue la explosión, lo único que recuerdo es gritar ….TODO EL AMOR DEL MUNDO, LO DERROCHAREMOS TU Y YO, CADA SEGUNDO DEL TIEMPO QUE NOS QUEDA POR VIVIR…..

Sin embargo, y como anunciaban los más optimistas, subieron para hacer un tercer bis que inició la Erección del alma (espontánea, claro) que sirvió como empalme canino entre el Medio-Perro follador de gatos y el Perruzo con sed, hambre y ganas de meter rabo. El perro se resistía a morir y dio sus últimas dentelladas, así nos entregó en sagrada comunión sus últimas gotas a modo de eyaculación con Esto es mi Sangre rescatada de su primer auto-editado ep (Limbo Starr, 1996). Cuando parecía que todo había terminado nuestras caras denotaban que acabábamos de presenciar uno de los mejores conciertos de nuestras vidas. Pero gracias a dios, no estaba todo dicho.

El perro volvió a revolverse en su agonía con un cuarto bis!!!!, no podía irse al infierno de los canes sin antes dejarnos la marca de sus colmillos enrabietados con una de las primeras canciones que habían compuesto una década antes Inés Groizard, la caldera del diablo, vientre, barriga y mundo. Dos horas y media después del inicio y tras 33 canciones, que repasaron en amplitud y profundidad la inolvidable trayectoria de este grupo, se bajaba el telón definitivamente. La colección de amigos, fans y simpatizantes tendremos para el recuerdo las f-fotos, las imágenes y el audio grabado para la posterior edición de un próximo disco en directo y quizá un DVD conmemorativo.

Hasta siempre Chucho!!!


Tracklist Completo
De aire
Cirujano
Patafísico
Gran
Angular
Capitán en Alta mar
El secreto de la ciencia
Se
Esos vinos de reserva
Alicia Rompecuellos
Mare Nostrum
Mi Padre
La religión
Visión Rayos-X
Sal
Ricardo Ardiendo
Abre todas las ventanas
Túnel de lavado
Una f-foto tuya
Un ángel turbio


(Bis 1)
Extrarradio
Mi anestesia
Aguacero al infinito
Mi vida con fiebre
Qué condenadamente negra


(Bis 2)
El mundo en un segundo
Revolución
El detonador EMX-3
La mente del monstruo
Magic


(Bis 3)
Erección del alma
Medio-Perro
Perruzo
Esto es mi sangre


(Bis 4)
Inés Groizard

viernes, junio 17, 2005

chucho | 110605 | muzikalia.com

Dos horas y media. Treina y cuatro canciones. Cuatro bises. Las cifras pueden hablar por sí solas pero no te hacen llegar la emoción del momento, así que mejor lo cuento con palabras.

Alrededor de la una y media de la madrugada salen Alfaro y sus músicos al escenario. Saludan. El público, entregado desde el principio. Se oyen gritos: “Chuuuucho”, “Perroooo”, “Fernando no te mueras nunca”. Él va elegante, con camiseta granate, pantalón negro, zapatos blancos y esa barba que denota la dejadez en la que lleva viviendo estos últimos meses. Juan Carlos y Miguel Ángel con chaqueta y Emilio y Javier más informales.

Empieza el concierto: “Hoy vengo a hablaros de aire…” Del “78” al 2004, del transplante de felicidad hasta el Abismo. Durante hora y cuarto repasan temas de toda su discografía. Un par de fallos de sonido (el bajo se comía la voz y las guitarras, un ampli mal ajustado pone de los nervios a Fernando) desvirtúan un poco el comienzo, pero transcurridas unas cuantas canciones se soluciona y el grupo va ganando en solidez y confianza. Cada aparición de Is, tan guapa como siempre, pone el toque de glamour y calidez que tan bien les sienta a las canciones. Una tralla con “Cirujano Patafísico”, “El secreto de la ciencia”, “Túnel de lavado” y “Gran Angular” da paso a unos momentos de más calma, cuando tocan “La religión”, “Mare Nostrum” (increíbles los coros en directo en esta canción), “Mi padre”, “Esos vinos de reserva” y alguna más. Va subiendo de tono con “Que condenadamente negra” y “Una f-foto tuya”, para finalizar esta primera tanda con tres de las páginas más intensas de Diarios del petróleo: “Abre todas las ventanas”, “Ricardo Ardiendo” y “Visión Rayos X”. El sonido a estas alturas era impecable y la entrega de la banda total. La sensación era que sólo les faltaba rematar con cinco o seis temas bandera e irse con los deberes bien hechos.

Salen. Suena “Mi anestesia”, inesperada. Empiezan a caer cuatro gotas y cuando está acabando la canción la lluvia se hace más intensa. Pensamos que van a parar. Fernando hace gestos hacia el cielo y hacia sus compañeros. Pero más que pedir que pare, parece pedir que llueva más. ¿Qué le pasa? Siguen tocando: “Lluuuuuvia, abrázameee … y hazme fuerte….Lluuuvia, bendícemeee… y hazme fuerte”. El cielo se alía con la despedida, cae un chaparrón mientras tocan “Aguacero al infinito”. Momentazo, la emoción por las nubes: “cero igual a infiniiiiito, repite conmigo, muerte igual a infiniiiito”. Acaba la canción. Para de llover. Más sorpresas. Siguen sin tocar lo que esperábamos. “Sal”, “Y rompe la tormenta”… y definitivamente estaba claro que no se iban a ir sin satisfacer a los más exigentes. Presentan las canciones más crudas de “Tejido de Felicidad” como si de la gira Triple Zero se tratase: “Erección del alma”, “Mi vida con fiebre” y “Alicia rompecuellos” recrudecen el sonido y ponen a todos a saltar y corear sus estribillos. Momento para relajar un poco y dar un giro estilístico.

Turno de las composiciones con más arreglos. Las que hacen de Chucho un grupo único. Un grupo irrepetible. Las que pasaran a la historia de las vidas de los que seguimos con devoción al grupo. “El mundo en un segundo” con su Ángel Exterminador dan paso a “Un Ángel Turbio”. Y después la “Revolución”. Nunca sonó tan bien. Nunca tanta gente la había bailado y cantando con tanta intensidad: “Que alguien me diiigaa, si esto es amoooor, lo que me agarra el estómago..” Era la última vez que sonaría en directo y había que disfrutarla. Ahora la banda se estaba gustando, sabían que es una de las favoritas. “Algo me griiitaaa si oigo su voz y la sangre en revolución!!” En ese momento todos fuimos felices. Otro clásico, “El detonador EMX-3”, para servir de transición a la magia hecha canción, la esperanza puesta en cuatro frases: “Magic”. Imposible describir el momento. Sólo podía disfrutar de cada segundo de la canción. Acaba. Las lágrimas corren por las caras de algunos fans. La mayoría pensamos que ese era el punto final perfecto para la noche. Pero no. Hoy no podía quedar nada en la recámara. Hoy es EL DIA. Regresan.

Y regresan también a sus inicios. Al perro, al hueso, al ladrido, al sonido sucio, guitarrero, crudo, hiriente. Lo que se convirtió en algo habitual en sus últimos conciertos. “La mente del monstruo” y “Medio-perro” seguida sin descanso de “Perruzo”: “Y ahoooraa siempre están, cerca de mi… Soy un chucho” (Gabi ya se pierde dando botes entre la multitud) “un perruuuzo, tengo sed y hambre, tengo sed, tengo ganas de meteeerrrr”. Y aún quedaban dos trallazos más. Dos guiños al pasado. El primero, sin descanso, “Esto es mi sangre”. Intensa. Obscena. Ruidosa. Fernando se despide dando las gracias a todos y deseando volver a vernos pronto.

Si volvían a salir ya sabíamos cuál sonaría. Una canción que define el sonido y espíritu del chucho. Una canción que puso el punto final a tantos conciertos. Una canción que se puede hacer tan intensa como el momento lo requiera. Y esta vez la intensidad era máxima. Sí, ahí estaban de nuevo. Sí, se oyeron los primeros acordes de “Inés Groizard”. Gritos. Brazos en alto. La alargaron como si no quisieran que se acabase nunca o quizá fuese yo el que quiso eternizarla. Pasan unos minutos de las cuatro de la madrugada y Chucho nunca volverán a subirse a un escenario. Pero sus discos estarán ahí, haciendo su trabajo de demolición. Chucho se fueron como se merecían, por todo lo alto, y nosotros tuvimos nuestro gran concierto de despedida. Gracias Fernando por tu magia, tus ladridos, tu universo y, sobre todo, por recordarnos que lo mejor de nuestra vida aún está por ocurrir.

Gabriel Chillerón
muzikalia.com

jueves, junio 16, 2005

Chucho, se acabó la gasolina.



Cuando Fernando Alfaro, saturado, agobiado y cansado de las ceremonias post-mortem de Surfin´ Bichos, volvió a la gasolinera de Alcadozo, en realidad buscaba un respiro para poder asimilar, con todo el tiempo del mundo a su favor, su reencuentro con el caprichoso y aleatorio mundo del pop, que le acababa de otorgar poco menos que el papel de apóstol de los independientes, en consonancia con las letanías bíblicas que el propio Alfaro lanzaba desde los micrófonos de los Bichos.


Tiempos apacibles para Fernando, aquellos del petróleo, que recuperó sus cinco sentidos para, poco después, iniciar otro nuevo evangelio. Nadie mejor que Juan Carlos Rodríguez como nuevo compañero de viaje. Si he de decir la verdad, nunca creí que aquella unión de sotanillo pudiera llegar a más de una aparición esporádica para/entre amigos. Mucho talento reunido, profusa erudición musical, pero tendencias prácticamente opuestas. Me equivoqué. Afortunadamente me equivoqué. Que poco después llegara al dúo Javi Fernández, de la escuela Rodríguez, y más tarde Miguel Gascón, alumno aventajado de Surfin´ en la banda Crème Brûlée o Emilio Abengoza, otro diamante albaceteño por pulir, no significaba nada más que Fernando y Juan Carlos se habían tomado en serio sus disquisiciones filosóficas-musicales y una nueva banda de pop sorprendería a los que, sentados en los tugurios oían ya a Mercromina, suspirando por la vuelta del cordero pascual.Chucho se llamaría el proyecto. Jesucristo en la jerga mexicana. Yo creo que el nombre vino más por la devoción de Fernando a los animales de cuatro patas, casi racionales del todo, que a la propia épica evangélica.


Y Chucho comenzó su ceremonia de la confusión: ahora son Fernando Alfaro en estado puro, o sea, el hermano carnal; ahora son The Clash disparando Spanish Bombs. Mañana pueden ser Pete Townsend, Sonic Youth...Tom Waits, Nick Cave...todo en castellano y escrito desde la vieja gasolinera de Alcadozo: The Petrol Diaries.Llegaron los discos, cuatro y pico, las críticas extraordinarias que solo proporcionaron conciertos puntuales para gente muy concienciada, la colaboración con Alejandro Amenábar en Abre los Ojos, el reconocimiento erudito de estar ante una banda de culto, otra más; pero nunca el bienestar económico para desde ahí, elaborar, desde atalayas más cómodas, todo el arsenal de ideas que semejante quinteto pudiera crear.


Chucho ha durado nueve años, más de lo que uno pudiera pensar, dadas las características de sus integrantes. Otra teoría: Chucho es Fernando Alfaro y sus circunstancias, estados de ánimo e inspiraciones; los demás integrantes, a sabiendas de la personalidad del fundador, han estado a la espera de sus reacciones. Estas pueden ir desde sus conciertos básicos minimalistas hasta la aparición en algún encuentro de cerebros. Todo muy loable, pero formidablemente complicado. Además está el tiempo, que discurre inexorable y desgasta. Ahora Chucho se despiden; joder, dos significativas despedidas en una semana: los caprichos de la casuística... ¿que nadie dispare las alarmas Surfin´!.

Ha estado bien, porque estos años han hecho una gran campaña. Puede estar mejor porque quizá vuelva Fernando Alfaro a sus raíces, con el cuaderno de la gasolina gastado y emitiendo efluvios petroleros, pero con una nueva libreta, flamante y atropellada ya de versos, seguro.


Bien, porque cuatro grandes músicos andan sueltos y son capaces de todo, incluso de compartir nueve años de carreteras experiencias con un personaje al que la cultura pop nacional de los últimos 20 años debe rendir justicia y pleitesía cuanto antes.


JUAN ÁNGEL FERNÁNDEZ
La Verdad de Albacete.

sábado, junio 11, 2005

Seis grupos en la final del 'Alberto Cano', en la que se despide Chucho

La Caseta de los Jardinillos acoge mañana, a partir de las diez de la noche, la final del concurso de música moderna Memorial Alberto Cano. Será una ocasión única, pues los seis grupos finalistas seleccionados, tendrán el honor de compartir escenario con Chucho, que después de una década en activo se despiden en su tierra.

La concejal de Juventud, Mercedes Márquez, explicó que a esta XVIII edición del Memorial Alberto Cano se presentaron 28 grupos y, después de celebrarse dos semifinales, resultaron elegidos como finalistas Empalmer, Deneb, Wowo, Cirujano Escocés, Los Esbirros y Paro Kardiaco. De entre estos seis grupos, saldrá el ganador que se llevará un premio de 1.505 euros y 20 horas de grabación en Estudios Albéniz.

Junto a la edil de Juventud, en la presentación de la final de este concurso de música moderna, en el que tienen cabida todas las variantes posibles del pop o el rock, algunos de los integrantes de Deneb, Cirujano Escocés y Empalmer, quienes destacaron que el Memorial Alberto Cano es una de las pocas oportunidades que tienen para darse a conocer.

En directo.
El concierto es de entrada gratuita, pero quienes no puedan asistir tendrán la oportunidad de escucharlo en directo a través del dial de FM 101.9 o en Internet, gracias a la emisora municipal Nova Onda, que lo retransmitirá igual que hizo con las semifinales que tuvieron lugar los días 1 y 2 de junio en la Sala Cañandonga.
No obstante, Mercedes Márquez subrayó el atractivo de esta final, en la que estará presente como grupo invitado Chucho, «se separan, después de diez años y lo hacen en su ciudad, en un concurso en el que Fernando Alfaro empezó, entonces con Surfin' Bichos», subrayó la concejal de Juventud, que aseguró que los grupos finalistas están encantados de compartir escenario que esta gran banda albaceteña.
Chucho, una de las bandas más importantes de la escena independiente nacional, anunció el pasado mes de febrero de este año su disolución, una decisión sustentada en los diversos proyectos profesionales que tienen entre manos los componentes del grupo.Chucho debutó con el EP Chucho, y su primer elepé fue El impecable 78 (1997), al que siguieron Tejido de Felicidad (1999), Los Diarios de Petróleo (2001) y, en 2004, el que sería su último trabajo, Koniec, todos ellos marcados por un sonido denso, con letras intimistas y depresivas, y unos directos cortantes, informó la discográfica Sinnamon.

Chucho, adiós a diez años de una de las grandes bandas del 'indie'

La banda de Fernando Alfaro ofrece hoy su último concierto en su ciudad, Albacete. Chucho se despide sólo una semana después que Mercromina, el otro grupo surgido de las cenizas de Surfin' Bichos.

Por GUSTAVO IGLESIAS / los40.com Madrid (11/06/2005)

Las coincidencias o el destino han querido que este 2005 sea el de la separación de dos de los grupos más importantes del indie nacional de los últimos diez años. Si hace una semana Mercromina, la banda liderada por Joaquín Pascual, ofrecía su último concierto en Albacete, la misma ciudad acoge hoy la despedida de su otra gran banda, Chucho. No en vano ambas formaciones surgieron tras la disolución de Surfin' Bichos, uno de los grupos más influyentes del cambio de los 80 a los 90.

En el caso de Chucho, la despedida tiene lugar este mismo sábado en la Caseta de los Jardinillos de Albacete y la entrada es gratuita.
Las causas de la disolución de Chucho ofrecidas en su día por el propio grupo son "los diferentes proyectos personales emprendidos por los integrantes de la banda y la sensación de fin de una etapa".

Chucho deja atrás una brillante trayectoria jalonada por cuatro álbumes: 78 (1997), Tejido de felicidad (1999), Los diarios de petróleo (2001) y Koniec (2004), además de un buen puñado de EPs. Un pop arriesgado, complejo y abierto todo tipo de sonidos e influencias y las personales letras de Fernando Alfaro fueron las líneas maestras de la banda.

los40.com

martes, junio 07, 2005

Concierto 11.J.05

SÁBADO 11 DE JUNIO // ALBACETE

El anuncio de la separación de Chucho ha sido sin duda un duro golpe para todos los fans de una de las bandas más poderosas de la independencia en este país. Pensando en ellos, Chucho han decidido dar un último concierto de despedida. Una actuación que, además, tendrá lugar en su ciudad de origen, Albacete, con entrada gratuita y enmarcada dentro de los actos de la final del concurso de música moderna ‘Memorial Alberto Cano’. Una gran banda dando aliento a las jóvenes formaciones. Un concierto de despedida de un grupo que forma ya parte de nuestra historia.

Recinto: Caseta de los Jardinillos (Paseo de la Feria s/n)
Inicio actuación: 1 h.
Entrada: Gratuita

Informativos.net

Chucho ofrecerá 11 junio en Albacete su último concierto

Chucho ofrecerá 11 junio en Albacete su último concierto

El grupo albaceteño de rock Chucho ofrecerá el próximo 11 de junio un concierto de despedida en su localidad natal, ha informado hoy la discográfica barcelonesa Sinnamon.

Según este sello, el último concierto de Chucho se celebrará el 11 de junio en la caseta de los Jardinillos de Albacete y la entrada será gratuita.

La actuación se enmarcará dentro de los actos de la final del concurso de música moderna 'Memorial Alberto Cano'.

Chucho anunció el pasado 3 de febrero su disolución tras diez años en activo para que sus componentes siguieran diversos proyectos profesionales.

Formado en 1995 tras la separación de Surfin' Bichos, Chucho fue un proyecto personal de Fernando Alfaro, quien se desligó de Joaquín Pascual para iniciar una propuesta en solitario. Por cierto, el otro 50% de Surfin' Bichos, Joaquín Pascual, fundó entonces Mercromina, grupo que también se acaba de disolver.

Chucho debutó con el EP 'Chucho', y su primer elepé fue '78', al que siguieron 'Tejido de Felicidad', 'Los Diarios de Petróleo' y 'Koniec', marcados por un sonido denso, con letras intimistas y depresivas, y unos directos cortantes.

Según explicaron en su momento, 'los diferentes proyectos personales emprendidos por los integrantes de la banda -junto a Alfaro, Javier Fernández, Emilio Abengoza, Juan Carlos Rodríguez y Miguel Angel Gascón-, y la sensación de fin de una etapa' fueron los motivos aducidos por la banda para su disolución.

Terra Actualidad - EFE

lunes, junio 06, 2005

Chucho se despide definitivamente



Organizado por la concejalía de la Juventud, con motivo de la Final del Memorial Alberto Cano de grupos de música moderna.

La actuación supone la última y definitiva aparición en escena del célebre grupo albaceteño. La banda ha cancelado posteriores conciertos que hubieran tenido lugar en España.

Tras 10 años como formación, Chucho han decidido separarse poniendo así punto final a la historia de una de las bandas más importantes de la escena independiente nacional de la última década.

Liderados por Fernando Alfaro –sin duda uno de los grandes compositores de nuestra escena-sus impecables directos y una discografía sin fisuras los han convertido en un grupo de culto. Desde su impecable debut con “78” ( Virgin, 97), pasando por el mágico “Tejido de Felicidad” ( Virgin/ Chewaka, 99), el torrencial disco triple “Los Diarios de Petróleo” ( Virgin/ Chewaka, 01) o su brillante último trabajo, “Koniec” (Sinnamon Records, 04), Chucho se han distinguido siempre por la coherencia de su trayectoria.

Coherencia que ahora les lleva, cuando se cumplen 9 años desde que publicaron su primer ep de título homónimo, a poner punto final a su trayectoria. Los diferentes proyectos personales emprendidos por los integrantes de la banda -junto a Alfaro, Javier Fernández, Emilio Abengoza, Juan Carlos Rodríguez y Miguel Ángel Gascón-, y la sensación de fin de una etapa han sido los motivos aducidos por la banda para su disolución.

Fecha: sábado, 11 de junio de 2005
Lugar: Caseta de los Jardinillos.
Memorial Alberto Cano. 22,00h.
Entrada libre

lunes, mayo 30, 2005

Despedida | 11.06.05



Sábado 11 de junio de 2.005

Caseta de los Jardinillos
Paseo de la Feria s/n
Albacete

Hora comienzo
Concurso: 22 h.
Actuación Chucho: 1 h.
Entrada: gratuita

( Nota de prensa Molusco Producciones, encargados de la producción. )

La noticia de la actuación de Chucho como grupo invitado en la fase final del concurso de música moderna de Albacete "Memorial Alberto Cano", ha llenado de orgullo a los grupos participantes en el citado concurso; y es que ¡ahí es nada!, compartir escenario con el grupo más importante que ha parido estas tierras y el más influyente en la escena del rock contemporáneo nacional.

Por ello la concejalía de juentud del Ayuntamiento de Albacete no ha podido dejar pasar esta oportunidad, única e irrepetible, de contar con la presencia de este grupo imprescindible para entender los sonidos pop-rock desde mediados de los 90. Oportunidad, que, por otro lado, si no hubiera sido aprovechada, con el tiempo "el cielo se la demandará" (Quijote dixit) a este Ayuntamiento.

Y el hecho de ser su actuación despedida, el hecho de ser esta ocasión y esta ciudad la elegida para realizar el último concierto, no deja de ser, sino un ladrido de atención a las instituciones, a los empresarios de esta ciudad, que se dice en expansión, para recordarles, que aunque a veces, los artistas musicales nos sentimos olvidados y no apoyados, nosotros no olvidamos y siempre lucimos nuestro origen con orgullo canino, allí donde vamos.

Sólo queda disfrutar del último ladrido del perro que todos hemos llevado dentro durante estos casi 10 años que ha durado la sensacional aventura que se inició con "78"

jueves, mayo 19, 2005

Packs | Sinnamon

martes, mayo 10, 2005

fotos [171104] * El Sol


















Fotos: Nacho Ballesteros
sala el sol - madrid - 17 de noviembre 2004